miércoles, 9 de enero de 2013
de El Mundo y sus Demonios *
sábado, 14 de abril de 2012
“La Actual Globalización Exige un Nuevo Paradigma de Cooperaciòn”
“La Tierra No Aguanta Más”
viernes, 24 de febrero de 2012
La Tragedia de Once, manifestación de nuestra cultura (*)
miércoles, 4 de enero de 2012
OJALÁ NOS ALCANCE LA VIDA
Ojalá seamos dignos de la desesperada esperanza.
Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano.
Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común.
Ojalá podamos merecer que nos llamen locos, por cometer la locura de negarnos a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados.
Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.
Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser compatriota y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo.
(Eduardo Galeano).
viernes, 9 de diciembre de 2011
"El Milésimo Hombre" (Rudyard Kipling)
viernes, 2 de diciembre de 2011
"Sé Todos los Cuentos "
Digo tan solo lo que he visto
Y he visto que la cuna del hombre la mesen con
cuentos
Que los gritos de angustia del hombre , los
ahogan con cuentos
Que el llanto del hombre , los taponan con
cuentos
Que los huesos del hombre, los entierran con
cuentos.
Y que el miedo del hombre, ha inventado todos los
cuentos.
Yo se muy pocas cosas es verdad
Pero me han dormido con todos los cuentos
Y sé todos los cuentos.
Me durmieron con un cuento
Y me he despertado con un sueño
Soñé, sueño , no soy un cuento
Vengo de muy lejos
Soy y vengo del sueño
Y digo que soñar es ,
Querer, querer, querer,
Querer escaparse del espejo
Querer desenredarse del ovillo
Querer descoyuntarse de la dulce rosquilla de los
cuentos
Querer desenvolverse
Prolongarse…
(De: Parabola y Poesia. - LeonFelipe).
jueves, 20 de octubre de 2011
Otro Domingo donde los Argentinos elegimos Presidente...(*)
martes, 30 de agosto de 2011
Argentinidad y el berretín del sólo dos (*)
jueves, 14 de julio de 2011
SEMBRANDO...
De aquel rincón bañado por los fulgores
del sol que nuestro cíelo triunfante llena,
de la florida tierra, donde entre flores
se deslizó mí infancia dulce y serena;
envuelto en los recuerdos de mi pasado;
borroso, cual lo lejos del horizonte,
guardo un extraño ejemplo, nunca olvidado,
del sembrador más raro que hubo en el monte.
Aun no sé si sería loco, sabio o prudente,
aquel hombre que humilde traje vestía;
sólo sé que, al mirarle, toda la gente
con profundo respeto se descubría.
Era acaso su gesto severo y noble
que a todos asombraba por lo arrogante!
Hasta los leñadores, mirando al roble,
sienten las majestades de lo gigante.
Una tarde de otoño subí a la sierra
y al sembrador sembrando miré risueño;
desde que existen hombres sobre la tierra,
nunca se ha trabajado con tanto empeño.
Quise saber, curioso, lo que aquel hombre
sembraba en la montaña, sola y bravía.
El sembrador oyóme benignamente,
y me dijo con honda melancolía:
siembro robles, y pinos, y sicomoros;
quiero llenar de frondas esta ladera;
quiero que otros disfruten de los tesoros
que darán estas tierras cuando yo muera.
¿Por qué tantos afanes en la jornada
sin buscar recompensas? dije. Y el loco
murmuró, con las manos sobre la azada:
Acaso te imaginas que me equivoco;
acaso por ser niño, te asombra mucho
el soberano impulso que mi alma enciende.
Por los que no trabajan, trabajo y lucho;
así el mundo no lo sabe, Dios me comprende.
Hay que luchar por todos los que no luchan!
Hay que pedir por todos los que no imploran!
Hay que hacer que nos oigan los que no escuchan!
Hay que llorar por todos los que no lloran!
Hay que hacer como abejas, que en la colmena
fabrican para hacer todos dulces panales!
Hay que hacer como el agua que va serena,
brindando al mundo entero frescos raudales!
Hay que imitar al viento, que siembra flores,
lo mismo en la montaña que en la llanura!
Hay que vivir sembrando, sembrando amores
con la vista y el alma siempre en la altura!
Dijo el loco, y con noble melancolía
por las breñas del monte siguió trepando,
al perderse en las sombras, aun repetía
Hay que vivir sembrando, siempre sembrando!
Ricardo Blanco Belmonte
jueves, 30 de junio de 2011
Los Cuatro Acuerdos...
… de la Sabiduría Tolteca:
1. No supongas
No des nada por supuesto.
Si tienes duda, aclárala.
Si sospechas, pregunta.
Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que no tienen fundamento.
2. Honra tus palabras
Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.
Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; si no te honras a ti mismo, no te amas.
Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo, es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces. Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.
3. Haz siempre lo mejor que puedas
Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte nada o arrepentirte de nada.
4. No te tomes NADA personal
Ni la peor ofensa.
Ni el peor desaire.
Ni la más grave herida.
…
Según la tradición Tolteca, poniendo en práctica estos cuatro acuerdos tu vida puede cambiar, siempre y cuando seas impecable con ello...
martes, 12 de abril de 2011
El mundo del sólo dos: el peligro de un nuevo discurso único.
viernes, 22 de octubre de 2010
REFLEXIÓN: VIOLENCIA y TEMPLANZA DEL IDEARIO DEMOCRÁTICO.
Así, por un lado, cualquier Gobierno que ocupe y administre el poder del Estado Democrático, debe pronunciarse con fuerza y vigor contra todo hecho violento, y debe dirigir sus deliberaciones y acciones políticas por la senda de la tolerancia social para educar en ella pues, en primer lugar, se guía y se enseña con el ejemplo.
Por otro lado, las fuerzas vivas de nuestro país deben templarse para apuntalar el pluralismo bregando por más derechos y libertades y, a su vez, defendiendo aquellas ya conseguidas, incipientes en algunos casos, pero reconociendo que cada paso dado en la conquista de derechos que refuercen el ideario de
Es necesario comprender desde nuestra propia historia, como país y como continente, que construir una verdadera sociedad que se destaque no se logra por medio de la ruptura constante, de la incentivación de fanatismos, o de la aplicación del rótulo de enemigo a quien no acuerda o piensa igual, ya que ello es otra forma de la violencia. Esa es una polarización maniquea que fuerza a ponerse de un lado o de otro, planteando un escenario bipolar que es falaz y contrario al espíritu de vida Democrático en el que no hay sólo dos bandos, sino que en el existen y coexisten tantos como voces, opiniones, pensamientos y sentimientos hay en cada miembro de nuestro pueblo.
No es posible construir una Democracia y una República Inclusiva, con Justicia, Verdad y Responsabilidad Social, cuando vemos cotidianamente que se consiente, se fomenta, y se ejercita la violencia por medio de varias de sus formas, sea física, moral, de la palabra o por medio de la exclusión o la negación del otro humano. Esto es aún más grave si se observa en aquellos y aquellas que son personalidades públicas que se presentan como actores de la vida democrática. Deben comprender de una vez, al igual que aquellos que aspiran ocupar algún día esos lugares, que al aceptar voluntariamente (repito: voluntariamente), desempeñar esos roles sociales podrán lograr estima social, pero también aceptan la más alta y maravillosa de las responsabilidades: ser ejemplo vivo del ideario democrático lo que se manifiesta no sólo con palabras, sino con conducta coherente y diaria entre el decir y el hacer. Así mismo esta responsabilidad no es sólo para con quienes coinciden en opinión, sino que es para con el conjunto social todo, ya que ese es el sentido vinculado a la vocación pública en el ideario democrático, sea éste desempeñado por tener exposición y reconocimiento público, sea desde el estado o desde las organizaciones civiles o sociales. Pero hay otra responsabilidad menos visible pero importante en la consolidación de la cultura democrática, y es la que cada uno de los que integramos esta sociedad, este pueblo, tenemos, y por eso debemos también transmitir y ejercitar el ideario democrático aún en el más simple y pequeño acto de nuestra más privada cotidianeidad.
Es hora que empecemos a trabajar en una nueva etapa, la de construir la base común desde la cual todos debemos partir: el reconocimiento de